El 2 de enero de 1974, el presidente Richard Nixon firmó la Emergency Highway Energy Conservation Act, imponiendo un límite de velocidad nacional de 55 mph (88 km/h) como medida de emergencia frente al embargo petrolero de la OPEP.
Esta decisión, que transformó temporalmente la cultura automovilística estadounidense, reflejaba la vulnerabilidad energética de EE.UU. durante la Guerra de Yom Kippur.
Contexto de crisis
- Octubre 1973: La OPEP cortó suministros a EE.UU. y aliados por apoyar a Israel, disparando los precios del crudo un 300%.
- Colapso económico: La gasolina pasó de $0.25 a $0.50 por galón en meses (equivalente a $3 actuales), generando colas en gasolineras y racionamiento.
- "Domingos sin auto": Nixon ya había promovido medidas voluntarias que fracasaron.
Impacto de la ley
1. Ahorro energético:
- Redujo el consumo de gasolina un 2.2% inicialmente.
- Los motores de la época eran más eficientes a 55 mph que a 70 mph.
2. Efectos colaterales:
- Seguridad vial: Las muertes en carretera cayeron un 16% en 1974 (NHTSA).
- Resistencia cultural: Conductores acostumbrados a autopistas sin límites (como en Texas) burlaban la norma.
3. Adaptaciones:
- Letreros "55" en todas las carreteras.
- Canciones protesta como "The 55 Blues" de C.W. McCall.
Final y legado
- 1975: El Congreso hizo permanente la ley pese al fin del embargo.
- 1987: Se flexibilizó a 65 mph en zonas rurales.
- 1995: Derogada totalmente bajo Clinton, devolviendo la regulación a los estados.
Paradoja histórica: Aunque impopular, demostró que EE.UU. podía implementar medidas colectivas ante crisis globales. Hoy, con la transición eléctrica, resurgen debates sobre límites de velocidad ecológicos.

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