La escena de un joven empapado que entrega nuestra vianda no es un accidente logístico, sino la materialización más visible de un nuevo orden social donde el bienestar de una minoría se edifica sobre la expoliación de una mayoría invisible.
Este entramado económico carece de toda traza solidaria, revelando una fractura insalvable entre la comodidad inmediata del consumidor y la erosión física y existencial del repartidor.
No se trata de un fallo del sistema, sino de su esencia: un extractivismo contemporáneo que permite a las multinacionales desentenderse de los medios de producción, soslayar los desembolsos directos y embolsar cerca del 30% del giro local, mientras desvían el capital y abandonan a su suerte el deterioro de los territorios.
En esta dinámica, el algoritmo se presenta sin rostro, pero impone su corporalidad sobre el asfalto mojado; modula las tarifas en tiempo real para forzar una apuesta existencial, donde la vulnerabilidad extrema se sostiene mediante un control biopolítico que gobierna los cuerpos de los trabajadores.
Por ello, la próxima vez que el celular resuene y recibamos la comida de manos de un mensajero exhausto, debemos formular la pregunta incómoda: ¿cuánto nos cuesta, en realidad, externalizar nuestra manutención más primaria?
Para desentrañar esta lógica perversa, Nick Srnicek ofrece un marco conceptual clave al hablar del capitalismo de plataformas.
Este autor sostiene que asistimos a un neofeudalismo tecnológico donde las plataformas no son simples intermediarias, sino que se erigen como auténticos señoríos digitales que controlan la infraestructura esencial del intercambio económico.
Su renta no proviene de la producción, sino de la extracción de datos y del cobro de peajes por el acceso a los mercados, drenando plusvalías sin afrontar contrapartida laboral alguna.
En este sentido, la plataforma no posee las bicicletas ni asume los riesgos climáticos, pero se lleva una parte desproporcionada del valor generado, consolidando un poder monopólico que la coloca por encima de las leyes tradicionales del trabajo asalariado.
Profundizando en la naturaleza de esta explotación, Ricardo Antunes aporta su concepto de el privilegio de la servidumbre. Para Antunes, el capitalismo contemporáneo ha generado una clase trabajadora fragmentada y ultra-precarizada, donde el trabajo se vuelve un "servicio" desechable.
La figura del mensajero bajo la lluvia encarna lo que él denomina la proletarización del servicio, una expansión de la lógica fabril a toda la vida social, pero despojada de cualquier estabilidad o derecho.
Antunes nos alerta de que esta servidumbre voluntaria se naturaliza bajo el discurso del emprendedurismo, ocultando que el trabajador asume todos los costes (la bicicleta, el seguro, la salud) mientras la plataforma se apropia de la plusvalía generada por su esfuerzo físico, convirtiendo la necesidad de sobrevivir en la peor de las condenas.
Ahora bien, ¿cómo se ejerce este dominio si no hay un capataz presente? Gilles Deleuze, en su Post-scriptum sobre las sociedades de control, proporciona la respuesta al afirmar que hemos dejado atrás las sociedades disciplinarias (encerradas en fábricas) para adentrarnos en sociedades de control continuo y modulante.
La aplicación en el celular del mensajero actúa como un dispositivo de control que no necesita encerrarlo físicamente; lo sigue a todas partes, evalúa cada movimiento y re-calcula su valor en fracciones de segundo.
Deleuze anticipó que las deudas, las calificaciones y las métricas sustituirían a los moldes fijos, y hoy vemos cómo la puntuación del repartidor o el tiempo estimado por el algoritmo modulan su permanencia en la plataforma, forzándolo a aceptar rutas peligrosas para no ser penalizado, ejerciendo una vigilancia ubicua que transforma la incertidumbre existencial en el principal mecanismo de domesticación.
Este control sobre el cuerpo y el tiempo encuentra su fundamentación teórica en las reflexiones de Michel Foucault sobre la biopolítica.
Para Foucault, el poder moderno no solo se ejerce sobre los cuerpos mediante la disciplina, sino sobre la población entera mediante la regulación de los procesos vitales (nacimientos, enfermedades, longevidad).
En el caso del cadete en bici, la plataforma externaliza su biopolítica: no le interesa su salud a largo plazo, sino exprimir su energía vital en el corto plazo. La modulación de tarifas para forzar una "apuesta existencial" implica que el trabajador juega con su integridad física cada vez que cruza una avenida con lluvia; el riesgo de muerte o lesión es un coste externalizado que el algoritmo asume como parte de la estadística, gestionando poblaciones de trabajadores prescindibles antes que atender a la dignidad del individuo.
Finalmente, para comprender la fría materialización de este gobierno, Antoinette Rouvroy y Thomas Berns acuñan el término gubernamentalidad algorítmica. Estos autores sostienen que los algoritmos no solo procesan datos, sino que producen una realidad normativa sin necesidad de leyes explícitas.
El sistema de tarifas dinámicas y la asignación de pedidos constituyen un gobierno automatizado que opera mediante la correlación estadística y el perfilado, moldeando el comportamiento del trabajador sin mediación humana.
Al no haber un rostro detrás de la decisión, el repartidor no sabe contra quién reclamar, pero siente en su carne la opresión de un código que lo empuja constantemente al límite.
La gubernamentalidad algorítmica perfecciona la biopolítica foucaultiana al hacerla inmediata y personalizada, donde cada clic en la aplicación es una orden que decide, en última instancia, quién llega seco a casa y quién se moja hasta los huesos, o peor, quién sobrevive a su turno.
Referencias Bibliográficas
Antunes, R. (2021). El privilegio de la servidumbre: El trabajo en el capitalismo contemporáneo. CLACSO.
Deleuze, G. (1996). Post-scriptum sobre las sociedades de control. En Conversaciones (1972-1990) (pp. 277-286). Pre-Textos.
Foucault, M. (2007). Nacimiento de la biopolítica: Curso en el Collège de France (1978-1979). Fondo de Cultura Económica.
Rouvroy, A., & Berns, T. (2013). Algorithmic governmentality and prospects of emancipation. Réseaux, 177(1), 163-196.
Srnicek, N. (2018). Capitalismo de plataformas. Caja Negra Editora.






