El análisis del poder ha oscillado históricamente entre aproximaciones estructurales que priorizan la distribución de recursos materiales o la coacción estatal, y opciones que postulan una presencia difusa del poder en el tejido social.
Sin embargo, comprender cómo el poder se ejerce, se tolera o se impugna en contextos de fragilidad institucional requiere volver de forma sistemática a su dimensión relacional e intersubjetiva.
En su trabajo conceptual sobre poder, dominación y legitimidad, Jorge Aragón y Diego Sánchez proponen una agenda de investigación que sitúa las percepciones, expectativas y cálculos de los actores en el centro de la dinámica política.
Al examinar la articulación entre el marco conceptual de Max Weber, los desarrollos de David Beetham y las críticas de James C. Scott sobre la resistencia subordinada, se despliega una mirada reveladora para desentrañar la mecánica del acatamiento y el conflicto social.
En términos analíticos, resulta elemental partir de la distinción entre el poder como una relación social de influencia deliberada y la dominación en sentido estrictamente sociológico.
Mientras que el poder en general puede ser fortuito o asimétrico en contextos informales, la dominación constituye una estructura duradera y jerárquica orientada a la obtención rutinaria de obediencia mediante mandatos y normas.
Ningún sistema de dominación se satisface con la obediencia motivada únicamente por el temor a la coerción o por el interés material. La estabilidad de una estructura de poder exige un componente de voluntariedad, es decir, un mínimo querer obedecer fundado en la creencia en su validez o legitimidad.
La legitimidad cumple una función crucial al dotar de sentido moral al cumplimiento de las normas por parte de los dominados, pero también impone límites a los propios poderosos.
Los gobernantes se ven constreñidos a respetar las reglas y principios normativos que invocan para autorizarse, ya que de lo contrario exponen su poder al desgaste o a la ruptura del orden.
De este modo, la legitimidad reduce los costos operacionales del uso de la fuerza, incrementando la eficacia de la gestión y la predictibilidad del sistema político en su conjunto.
Uno de los aportes más agudos de esta revisión conceptual es su crítica a las lecturas deterministas que asumen que los sectores subordinados son receptores pasivos de los discursos oficiales.
La obediencia pública o la sumisión aparente no deben equipararse de manera simplista con el consentimiento ideológico interiorizado. En muchos casos, el acatamiento responde a un cálculo de prudencia frente a la asimetría de fuerza.
Además, los grupos dominados no solo desarrollan formas veladas de resistencia, sino que a menudo utilizan el propio lenguaje oficial y las promesas incumplidas de las élites como herramientas políticas para exigir derechos y cuestionar los abusos de autoridad.
Esta perspectiva cobra especial vigencia al aplicarse a realidades estatales atravesadas por crisis políticas recurrentes y un profundo desgaste institucional. En contextos donde las instituciones formales sufren una severa pérdida de confianza, no basta con señalar la existencia de un déficit de legitimidad.
Resulta imprescindible indagar sobre las fuentes alternativas de acatamiento, ya sea que se obedezca por costumbre, por estrategias económicas de supervivencia, por resignación o por la persistencia de legitimidades locales e informales.
Investigar el poder desde su dimensión intersubjetiva permite conectar el diseño normativo del Estado con las experiencias cotidianas de la ciudadanía, explicando no solo por qué las estructuras de dominación se sostienen, sino también cómo y cuándo se gestan las condiciones para su transformación.
Referencias bibliográficas
- Abercrombie, N., Hill, S., & Turner, B. S. (2015). The Dominant Ideology Thesis. Routledge.
- Aragón, J., & Sánchez, D. (2022). Poder, dominación y legitimidad. Apuntes conceptuales para una agenda de investigación (Documento de Trabajo N.º 284). Instituto de Estudios Peruanos (IEP).
- Auyero, J. (2014). Pacientes del Estado. Siglo XXI Editores.
- Beetham, D. (1991). The Legitimation of Power. Palgrave Macmillan.
- Giddens, A. (2009). Sociología. Alianza Editorial.
- Scott, J. C. (2000). Los dominados y el arte de la resistencia: Discursos ocultos. Era.
-Weber, M. (2014). Economía y sociedad. Fondo de Cultura Económica.






