El 2 de enero de 1968, apenas un mes después de realizar el primer trasplante de corazón humano en la historia, el cirujano Christiaan Barnard volvió a hacer historia en el Hospital Groote Schuur de Ciudad del Cabo.
Esta vez, el receptor fue Philip Blaiberg, un dentista de 58 años, marcando un hito crucial: demostrar que el procedimiento podía ofrecer supervivencia a largo plazo.
Detalles médicos revolucionarios
- Donante: Clive Haupt, hombre mestizo de 24 años declarado cerebralmente muerto (el mismo criterio ético controvertido del primer caso)
- Innovación técnica: Mejoró el protocolo inmunosupresor combinando azatioprina y prednisona
- Supervivencia: Blaiberg vivió 19 meses post-trasplante (vs. los 18 días de Louis Washkansky en el primer caso)
Impacto global
1. Validación científica: Confirmó que el trasplante cardiaco no era un experimento aislado sino un tratamiento viable
2. Polémica racial: Los donantes (negros y mestizos) y receptores (blancos) evidenciaron las contradicciones del apartheid
3. Carrera médica: Para 1969, 100 trasplantes se habían realizado en 18 países, aunque la mayoría fracasaron por rechazo
Legado: Barnard abrió la puerta a los 3,800 trasplantes cardiacos anuales actuales, aunque Sudáfrica no mantuvo el liderazgo por el aislamiento del apartheid.
Blaiberg, mientras vivió, paseó por playas y dio entrevistas, convirtiéndose en el primer rostro visible del "milagro" cardíaco.
.jpg)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario