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martes, 25 de enero de 2022

Resumen de "Una ciencia que incomoda"- BOURDIEU

Bourdieu, a través del reportaje periodístico, sitúa a la sociología en un papel crítico hacia la sociedad y también crítico hacia la ciencia en general. Esta disciplina es considerada incómoda debido a que su objeto de estudio está atravesado por las luchas sociales.

La sociología, como ciencia, lleva consigo la contradicción inherente a la sociedad misma, que presenta contradicciones internas. Cuando Bourdieu comienza a hablar de la función práctica de la sociología, postula una visión crítica hacia los ingenieros sociales que prestan su conocimiento al servicio del poder y la dominación.

Para Bourdieu, la utilidad y función práctica de la sociología radica en su capacidad para ofrecer un conocimiento que esté al servicio de la crítica de aquello que merece ser cuestionado. Su objetivo es desvelar los mecanismos ideológicos de dominación que permanecen ocultos para el sentido común de la sociedad, poniendo de manifiesto y explicitando las contradicciones sociales. La sociología busca desnaturalizar lo social y no atribuirle causas naturales.

Bourdieu afirma: "...No hay poder que no deba una parte –y no la menos importante- de su eficacia al desconocimiento de los mecanismos en los cuales se funda". Además, sostiene que quizás la única función de la sociología es mostrar, tanto a través de sus lagunas como de sus logros, los límites del conocimiento del mundo social y dificultar así todas las formas de profetismo, comenzando por aquel que pretende ser considerado como ciencia.

Cuando Bourdieu se refiere a las ciencias sociales y en particular a la sociología, las describe como dispersas, ya que progresan a través de contradicciones y conviven corrientes de pensamiento que se oponen unas a otras. La sociología avanza de manera conflictiva. También aborda el concepto de neutralidad en la ciencia social y se plantea la pregunta de si esta debe emitir juicios de valor. Bourdieu argumenta que no se puede generar conocimiento sin pasión, aunque también advierte que el exceso de pasión puede llevar a la ceguera y al dogmatismo.

En resumen, Bourdieu sitúa a la sociología en una posición crítica frente a la sociedad y a la ciencia en general. Reconoce su función práctica como un conocimiento al servicio de la crítica y la desnaturalización de lo social. Destaca la importancia de desvelar los mecanismos de dominación ocultos y cuestionar los límites del conocimiento del mundo social. Además, señala la dispersión y la conflicto como características de la sociología y aborda el debate sobre la neutralidad y la pasión en la generación de conocimiento en ciencias sociales.

En cuanto a los conceptos básicos históricos, se puede observar que el capitalismo surge en los siglos XV y XVI como una forma de organización de la producción y distribución de bienes caracterizada por la propiedad privada. Marx destaca la existencia del trabajo libre como una de las principales características del capitalismo. En contraste, el feudalismo se caracterizaba por una economía agropecuaria y la falta de libertad para los siervos, quienes estaban atados a la tierra y no poseían los medios de producción.

En el ámbito político, durante los siglos XV y XVI se produce la unificación de países como España, Francia e Inglaterra, consolidándose los estados absolutistas donde el poder se centraliza en los monarcas. Posteriormente, hacia 1870, se lleva a cabo la unificación de los pequeños reinos de Europa central, liderada por Prusia, para formar Alemania.

En cuanto al aspecto social, en el feudalismo el sistema de estratificación era cerrado, con escasa movilidad social. La sociedad feudal se componía de tres estamentos: el clero, la nobleza y el estado llano. Sin embargo, en la Edad Moderna se adopta un sistema de estratificación distinto basado en las clases sociales, que ofrece mayores posibilidades de ascenso social.

En el ámbito religioso, en el siglo XVI se inicia un proceso de ruptura con el cristianismo en Occidente, que había perdurado durante toda la Edad Media. Destacados líderes de la Reforma Protestante, como Lutero y Calvino, desempeñan un papel importante en este cambio.

En el ámbito científico, Copérnico revoluciona la astronomía al proponer la teoría heliocéntrica, que establece que la Tierra gira alrededor del Sol en contraposición a la teoría geocéntrica derivada de la religión. Galileo Galilei amplía esta teoría al demostrar que no solo la Tierra, sino también otros cuerpos celestes giran alrededor del Sol. Ambos científicos enfrentaron fuertes conflictos con la religión, llegando incluso a que Galileo tuviera que retractarse de sus ideas.

En el campo de la filosofía, la influencia religiosa predominante en la filosofía medieval da paso a un cambio con René Descartes, quien rompe con esa tradición al adoptar el subjetivismo a través del racionalismo. Posteriormente, el empirismo se opone al racionalismo, y ambas corrientes intentan dilucidar cómo adquirimos conocimiento, ya sea a través de la razón o de los sentidos.

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sábado, 22 de enero de 2022

Resumen corto de "SOCIOLOGÍA ¿PARA QUE?" de Zygmunt Bauman

La realidad social es un todo que es estudiado desde distintas perspectivas. 

La sociología, como otras ciencias del hombre, estudia las acciones humanas y sus consecuencias. 

Para comenzar a diferenciar a la sociología del resto de las ciencias sociales primero debemos prestar atención a las divisiones entre los distintos cuerpos de conocimiento:

Historia 

Trata de las acciones que tuvieron lugar en el pasado y solo eso, mientras que la sociología se concentra en acciones actuales o en las cualidades generales de las acciones que no cambian con el tiempo.

Antropología 

Nos habla de las acciones humanas en sociedades distantes en el espacio y el tiempo, diferentes a la nuestra, mientras que la sociología centra su atención en las acciones que tienen lugar en las sociedades modernas.

Ciencias políticas 

Examinan principalmente las acciones que se refieren al poder y al gobierno.

Economía 

Se ocupa de las acciones vinculadas con el uso de los recursos y la producción y distribución de productos.

Derecho 

Le interesan las normas que rigen el comportamiento humano y la manera en que tales normas se formulan, se hacen obligatorias y se ponen en rigor.

Esta división a simple vista nos hace pensar que la sociología es una suerte de ciencia residual que recoge lo que el resto de las ciencias sociales ha descuidado. Pero esto no es así. 

La realidad social no puede dividirse en antropología, economía o historia. Es decir, las diferencias entre las disciplinas académicas no reflejan la división natural del mundo humano. 

Es por el contrario, la división del trabajo entre los académicos que se ocupan de las acciones humanas lo que se proyecta sobre el mapa mental del mundo humano que llevamos en nuestras mentes y después desplegamos en nuestros actos.

Lo que diferencia a las ciencias del hombre, unas de otras es la perspectiva cognitiva desde donde las acciones humanas que son contempladas, exploradas y descriptas. 

Por eso los académicos buscan los principios para ordenar y organizar la información generado por el cuestionamiento.

Por eso podemos decir que lo que identifica a la sociología y la distingue del resto de los cuerpos de conocimiento es el hábito de considerar las acciones humanas como elementos de elaboraciones más amplias, de una disposición no aleatoria de los actores, que se encuentran aprisionados en una red de dependencia mutua. 

Intereses como elaboraciones, redes de dependencia mutua, condicionamiento recíproco de la acción, expansión o limitación de la libertad de los actores son los que moldean el objeto de indagación sociológica.

A continuación Bauman trata el conflicto entre sociología y sentido común. Este conflicto, que en otras disciplinas es ajeno, se genera a partir de que ambos (sociología y sentido común) tienen un objeto de estudio, un lenguaje que es bastante similar. 

Dicho de otra forma, toda la experiencia que proporciona la materia prima para las conclusiones de la sociología es la experiencia de la gente común en la vida común y cotidiana. 

Por eso el sociólogo está condenado a permanecer en ambos lados de la experiencia que pretende interpretar: adentro y afuera.

Trazar el límite entre el conocimiento sociológico y el sentido común es una cuestión importante para la identidad de la sociología como cuerpo coherente de conocimiento; y por eso los sociólogos le prestan más atención que otros científicos.

Diferencias entre sociología y sentido común:

1) El discurso.

La sociología genera un discurso responsable y científico a partir de métodos y procedimientos. 

Los sociólogos deben abstenerse de formular ideas que solo se sustenten en sus creencias; más bien deben estar respaldas por una serie de procedimientos que garantice su credibilidad. 

Deben exponer sus ideas a un examen público y estar abiertos a la posibilidad de error.


2) Tamaño del campo.

El sentido común se construye a partir de la experiencia individual. 

La sociología se diferencia cuantitativamente (más datos, más hechos, estadísticas en lugar de casos aislados) y se diferencia también en la calidad y los usos del conocimiento.


3) El modo en cada cada uno procede para explicar la realidad humana.

El sentido común tienen la tendencia de entender las acciones humanas como una consecuencia de la acción intencional de alguien. 

La sociología se opone a la visión del mundo personalizada ya que sus observaciones parten de abstracciones, redes de dependencia, y no de actos individuales. 

Cuando pensamos sociológicamente intentamos explicar la condición humana a través del análisis de las múltiples redes de interdependencia humana. 

Esa dura realidad que explica tanto nuestras motivaciones, como los efectos de su realización.

4) El sentido común, como ya dijimos, se forma a partir de la experiencia cotidiana. Esta cotidianeidad de la naturaleza monótona y rutinaria hace que tomemos nuestras acciones como naturales y familiares, sin hacer visible algún problema o despertar curiosidad. 

La sociología se diferencia en este aspecto por tener un aporte crítico, des-familiarizador. Pone en tela de juicio lo naturalizado, lo desmitifica. 

Lo mas valioso es que crea nuevas e insospechadas posibilidades de vivir la propia vida con más auto-conciencia, más comprensión y hasta, quizá, con más libertad y control.


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Resumen del CONCEPTO DE CLASE, ESTAMENTO Y PARTIDO POLÍTICO según Weber

 

1.Las Clases


Como para Marx, Weber entiende que el concepto de clase tiene un contenido puramente económico.

El surgimiento de las clases se encuentra ligada al capitalismo y la existencia de un mercado. Las relaciones económicas entre las personas quedan definidas por las distintas posibilidades de intercambio en el mercado, que determinan el acceso que cada persona tiene a distintos tipo y calidad de bienes y servicios.

Es por eso que Weber entiende que una clase es, ante todo, un agregado de individuos que comparten la misma situación en el mercado.

Como Marx, Weber piensa que la base principal que sirve de criterio para la división de las clases en el capitalismo moderno, es la que establece la oposición entre los que poseen los medios de producción y los que no los poseen. Es más, ve este fenómeno de apropiación como un aspecto típico del capitalismo.

Del mismo modo como los obreros industriales pierden el control sobre sus instrumentos de trabajo, en el Estado moderno surge una burocracia expropiada de los medios de administración, y un ejército profesional que tampoco es propietario de los medios, que usa para el ejercicio de la fuerza.

Pero contrariamente a Marx, Weber no cree que esta distinción entre poseedores y no poseedores sea la única base sobre la cual centra las diferencias de clases. Más allá del hecho de que algunos grupos de grandes propietarios puedan ser lo suficientemente homogéneos como para conformar una clase, no ocurre lo mismo con los no poseedores. Entre ellos hay diferencias grandes en su situación de mercado y, por tanto, en sus condiciones de vida.

Sus diferencias pueden estar dadas por conocimientos técnicos, cualificaciones o credenciales educativas que influyen en los tipos de trabajo que las personas logren conseguir en el mercado de empleo, en los recursos que puedan obtener y, en definitiva, en su forma de vida.

Es así como Weber llega a distinguir, en las sociedades capitalistas modernas, cuatro clases principales:

a. La alta clase dominante: compuesta por grandes propietarios o empresario, que mantiene un acceso privilegiado a las oportunidades educativas y al ejercicio del poder.

b. Los trabajadores de “cuello blanco”: Profesionales, técnicos, burócratas e intelectuales, carentes de propiedad.

c. La pequeña burguesía: Pequeños propietarios, comerciantes, etc.

d. Los obreros manuales: Con distintos grados de capacitación e ingresos, desde los calificados, hasta los semi o no calificados.

Además hay otras diferencias con Marx:

-En primer lugar, si bien en su teoría Weber asigna un importante lugar al conflicto, y no niega la existencia de lucha de clases, no cree que esta sea el principal proceso dinámico de las sociedades. Para él, la similar situación de clase no está necesariamente ligada al desarrollo de una identidad común, al reconocimiento de los mismos intereses, o a la organización para la acción conjunta, aunque de hecho esto pueda darse. La relación entre intereses comunes y lucha de clases varia históricamente, y no depende del grado de desigualdad; por más grande que esta sea, el conflicto solo puede aparecer cuando la desigualdad deja de ser vista como algo “natural” e inevitable.

-En segundo término: Weber no está de acuerdo con la afirmación marxista de la existencia, en el capitalismo, de un proceso creciente de polarización entre las clases sociales. En la Europa de principios de siglo XX, no había evidencia para sostener que el proceso de pauperización de la clase obrera fuera a continuar y menos aún de que la lucha de clases fuera a finalizar con el triunfo del proletariado. 

Por el contrario, en relación a las clases, el fenómeno más visible, para Weber, era el surgimiento de una nueva clase social compuesta por los trabajadores de “cuello blanco”: Técnicos, intelectuales y profesionales, que ocupan los cada vez más números puestos de las burocracias estatales y empresariales. Estas son las nuevas clases medias, más calificadas para adaptarse a los nuevos procesos industriales, que contribuyen a crear un abanico de clase mas amplio, evitando así la polarización.

-Finalmente, Weber rechaza la idea marxista de que el poder económico ligado a la situación de clase condiciona necesariamente fenómenos tales como el poder político o el prestigio social. Para Weber, la clase social se conecta con estos fenómenos, pero su relación es compleja, y cada uno de ellos debe conceptualizarse por separado.

El prestigio social ligado a los estamentos, y el poder político, principalmente ligado a los partidos, definen, junto con el poder económico de las clases sociales, las tres dimensiones de la estratificación social para Weber.


Los Estamentos


A diferencia de la situación de clase definida por la relación en el mercado, la situación estamental o de status está caracterizada por un elemento más bien subjetivo. La situación estamental de las personas se basa en las evaluaciones que los demás hacen de él y de su posición social, atribuyéndole alguna forma de consideración o prestigio.

Los estamentos son conjuntos de personas que comparten su status, como ser una ocupación o profesión, la pertenencia a un grupo étnico o religioso, la procedencia familiar, etc., y reciben por ellos una evaluación similar, ya sea positiva o negativa, por parte de los miembros de la sociedad. Como las recompensas sociales, en términos de “honor social” son diferenciales para cada estamento, de modo que algunos ocupan un lugar más elevado en la consideración publica que los demás, es posible considerar a los estamentos como una dimensión más de la estratificación social, que atraviesa las diferencias de clase y establece distinciones dentro de cada una de ellas.

Aquellos que pertenecen al mismo estamento, tienen un modo de vida similar. A diferencia con lo que ocurre en el caso de las clases, casi siempre se identifican entre sí, poseen un fuerte sentimiento de pertenencia al grupo de status y a veces forman agrupaciones restrictivas. Cuando además existe una fuerte endogamia consolidada no solo por la costumbre, sino también por la ley y el ritual, nos hallamos en el caso extremo: las castas. Los estamentos, con frecuencia sirven de base a la formación de grupos de interés o de presión que llegan a adquirir gran influencia en la toma de decisiones por parte de los gobiernos.

Si bien las posiciones estamentales pueden coincidir con las situaciones de clase, no hay relación necesaria entre ellas. Algunas veces personas con idéntica situación de clase, no pertenecen al mismo grupo estamental y viceversa.

Sin embargo, aunque la propiedad como tal no siempre es reconocida para la determinación del status, a la largo lo es y con una regularidad extraordinaria.


Los Partidos


En los Estados modernos, surgen ciertos grupos que están específicamente involucrados con el ejercicio, la influencia y el poder político y la toma de decisiones en favor de sus miembros. Estos son los partidos.

El termino partido, no solo comprende los grandes partidos políticos de masas, de las democracias occidentales, sino también los grupos de interés y de presión e incluso las asociaciones profesionales.

Como dentro de estos grupos es posible acceder a cuotas diferenciales de ejercicio de poder, aparece un nuevo criterio de estratificación y una nueva dimensión que atraviesa las anteriores. Para Webber, la relación entre los partidos y las clases y estamentos no es lineal, ni puede ser definida en términos simples. Por ejemplo, es cierto que algunos partidos representan claramente intereses de clase, pero esto no tiene necesariamente que ser así, y de hecho hay partidos poli-clasistas que no es posible identificar con una clase o grupo determinado.


Pero también es verdad que en una sociedad, en especial en las posiciones elevadas, las mismas personas suelen tener un grado similar de poder económico, prestigio social y poder político, ya que la posesión de unos solo de estos factores ayuda a obtener y a conservar los otros.


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domingo, 5 de diciembre de 2021

Resumen de los conceptos artísticos en el ARTE CONTEMPORÁNEO

Abordar las definiciones acerca del arte contemporáneo y explicarlas a partir del recorrido en torno a una serie de prácticas desde 1945 hasta el presente, es una tarea compleja. 

Lo primero que debemos hacer para intentar situar esta categoría de arte contemporáneo es ubicarnos en un momento histórico y en un movimiento en particular, que fue considerado por parte de cierta crítica norteamericana la culminación del arte moderno. 



Obra de expresionismo abstracto, perteneciente a la llamada Escuela de Nueva York, cuyos representantes más importantes fue Jackson Pollock. 

¿En qué consistía el expresionismo abstracto? Consistía en trabajos de grandes dimensiones que fundamentalmente exploraban, la abstracción y que recuperaban de las vanguardias el automatismo

Lo central en este tipo de obras era precisamente la puesta en acción de lo subjetivo; el artista simplemente desplegaba sobre el lienzo una serie de movimientos azarosos que daban lugar a una imagen abstracta, no figurativa y que evidentemente, tenía rasgos expresionistas. 

Empieza a suceder que las interpretaciones en torno a estas obras, se las tiende a ver con una especie de punto culminante de la pintura por la pintura misma, de la puesta en juego, de las dimensiones puramente materiales, puramente del lenguaje absoluto y puro de la pintura. 

Contexto en el cual se dio este tipo de producción, estamos en la inmediata post segunda guerra mundial, que destruyó el territorio europeo y que implicó, en algunos casos la muerte, y en otros casos, el exilio de muchos artistas de las vanguardias históricas que, en algunos casos se trasladaron a EE.UU. 

En donde continuaron su producción. Por otro lado, EE.UU. va a ser el gran ganador de esta contienda, va a situarse a partir de la finalización de la guerra en una posición hegemónica en el bloque capitalista. 

En este contexto, se da la emergencia de esta escuela de Nueva York, que lleva adelante fundamentalmente el expresionismo abstracto. Este expresionismo abstracto va a ser interpretado por un crítico que va a ser clave en este periodo, que es Ginberg, que lo va a asociar con la autonomía absoluta del arte. 

Lo que hace Ginberg es sustituir la narrativa de Giorgio Vasari, acerca de lo que debe ser el arte, y va a plantear que la historia del arte, al menos la historia de la pintura, es una historia del auto-examen, de las formas puras de ese lenguaje. 

En este marco, esta comprensión de la pintura y en realidad de las distintas artes como una especulación, como un continuo investigar y debatir acerca de la naturaleza propia del lenguaje específico de cada arte, en este caso del lenguaje de las artes visuales. 

Conducir a que estas obras que ponían en primer plano la materialidad de la obra porque despojaban de toda imposición racional, ponían en primer plano las posibilidades expresivas del lenguaje visual. Porque lo despojaban de cualquier otra intencionalidad, de cualquier otra estructuración previa. 

En ese marco para Grinberg, el expresionismo abstracto era la culminación del arte moderno, era la obra, el movimiento que llevaba a su máxima expresión esta lógica del arte moderno y cumplida, de alguna manera, con todos sus objetivos. 

Lógicas del arte moderno entendida como auto-referencialidad, como exploración de los lenguajes específicos, de las artes. Esto en un marco de crisis de los centros europeos de arte, y la emergencia de Nueva York como el nuevo centro mundial universal de las artes, desde el punto de vista de una organización global. 

Entonces, de la mano de otros críticos y también de la mano del importante trabajo, que sobre todo desarrolló al Museo de Arte Moderno, que desplegó una política de difusión de las vanguardias históricas, pero también de la puesta en valor y difusión de su propia escuela de Nueva York, se construyó la idea de este nuevo centro ubicado en los EE.UU. 

Evidentemente aquí resonaban elementos que exceden las cuestiones inherentes y propias de lo artístico. Este es el contexto y el marco de la Guerra Fría, entonces también había una cuestión que tenía que ver con destacar la americanidad. Que tenía que ver con valorizar y poner en primer plano la producción norteamericana, que finalmente era una culminación de las exploraciones del arte moderno que se habían originado en Europa. 

Era situar a los EE.UU. en esa gran narrativa, que existe desde la historiografía, una mirada muy crítica de estas operaciones, qué incluso tuvieron lazo con organismos del estado norteamericano que nada tienen que ver con las artes. 

Es decir, que aquí tenemos, al analizar el expresionismo abstracto, como ese punto de viaje, si se quiere de culminación de la retórica del arte moderno, una operación que es compleja porque abarca el campo artístico, pero también lo excede. 

Por eso es que el éxito sin precedentes de la vanguardia norteamericana a nivel nacional e internacional, no se debió sólo a consideraciones estéticas y estilísticas, como sostienen con frecuencia tanto los comentaristas europeos y norteamericanos, sino también aún más a la resonancia ideológica del movimiento. 

El expresionismo abstracto se convirtió en una bandera de los EE.UU. y del bloque occidental, no es casual que así sea, porque precisamente las prácticas de este expresionismo abstracto tan ligadas a la idea de libertad, eran de alguna manera muy permeables a la ideología liberal que esgrimía este bloque capitalista liderado por los EE.UU. 

Independientemente de las resonancias ideológicas y geo-políticas de la operación de instalación del expresionismo abstracto, como culminación del arte moderno, lo que va a suceder a partir de ahí con la emergencia de las llamadas neovanguardias.

Es que tanto Greenberg como otros críticos, van a ser incapaces de explicar lo que sucedió a partir y en reacción a ese momento. A partir de los cuestionamientos al expresionismo abstracto, y a veces sin cuestionamientos, en distintas partes del mundo y también en EE.UU., van a surgir una serie de prácticas que van a funcionar con una lógica completamente diferente. 

En ellas, no va a funcionar la narrativa de que el arte es una reflexión y una exploración auto-referencial, muy por el contrario, estas prácticas lo que van a hacer, en primer lugar, como nos dice Arthur Danto, es escapar a toda narrativa hegemónica. 

Ya a partir de lo que se denomina el arte post histórico, así como cayeron los grandes relatos como el marxismo, el capitalismo, el liberalismo, el psicoanálisis, así como entran en crisis esos otros relatos, en la posmodernidad también va a entrar en crisis el meta-relato del arte moderno. 

La producción de los 60’ en adelante, no va a ser posible de ser encasillada en ningún meta-relato que diga que es lo que debe ser el arte. En definitiva, en la producción posterior de los 60’ como nos dice Andrea Giunta, irrumpe en la realidad y rompe la realidad como un material estético de modo tal que, a partir de ese momento cualquier cosa que sea designada como arte "va a ser arte". 

A partir de ese momento van a ingresar los objetos del consumo, van a ingresar las acciones cotidianas, las mismas comunidades como objeto de la práctica artística. Es decir que, a partir del hecho de que cualquier cosa pueda ser considerada arte, se da la pregunta filosófica sobre el arte y por eso en las prácticas históricas, las prácticas de arte contemporáneo, siempre subyace, está pendiente y de alguna manera forma parte de la obra, la pregunta acerca de cuándo algo es denominado artístico, cuándo y por qué. 

En definitiva, en el arte post-histórico todo va a estar permitido. En ese marco, los análisis formalistas como los que hacía Greenberg, van a dejar de tener lugar porque si yo tengo un objeto de consumo, por ejemplo, como en el arte pop en clave de obra de arte, evidentemente si yo aplico una lógica formalista para entender este objeto, voy a perder gran parte de las preguntas que está formulando esa obra. 

Es decir, qué tal cual señala Arthur Danto pero también otros críticos, las narrativas de lo moderno van a entrar en una profunda crisis. Definir qué características tiene esta nueva noción de arte contemporáneo, que nos permite explicar esta producción posterior a la segunda guerra mundial, en esta producción posterior al expresionismo abstracto y luego lo que decía Andrea Giunta, que en el arte contemporáneo, la realidad se va a erigir en un material estético. 

Ya no hay una exploración de los lenguajes puros sino al revés, ingresa en las obras, la realidad misma. Entonces, vamos a tener obras basadas en la cultura masiva, basadas en los objetos de consumo, vamos a tener obras que pretenden construir nuevos lazos sociales vamos a tener obras en las cuales el cuerpo del artista es el soporte de la producción. 

Vamos a tener obras en las cuales no tenemos una materialidad sino que tenemos movimientos, gestos, actos efímeros. Frente a este tipo de producción, la lógica del análisis formalista pierde todo sentido, estas obras no están explorando los itinerarios de la forma, sino que lo que están haciendo es procurar, incorporar la realidad en tanto material estético. 

Otro de los aspectos del arte contemporáneo es esta idea de arte contemporáneo, volver a la idea de arte moderno que comenzamos a explorar y se constituye a partir del siglo XVIII, que en esa idea de arte moderno habíamos hablado, por un lado, de autonomía del arte; por otro lado, había una lógica de progreso si se quiere, habíamos hablado de que el arte moderno ponía en primer plano un valor y ese valor era el valor del cambio. 

De alguna manera, una obra moderna lo era en tanto producía un cambio respecto de las producciones anteriores o contemporáneas, en el arte contemporáneo esa lógica se rompe, del mismo modo que se rompe la lógica de la utopía y la emancipación. 

El arte contemporáneo se maneja desde la idea de la simultaneidad, por eso va a hablar de que una de las prácticas más comunes del arte contemporáneo es el apropiacionismo. ¿Qué es lo que hace el arte contemporáneo? No está mirando al futuro e intentando generar un cambio respecto del pasado, sino que lo que hace es tomar como repertorio toda la historia del arte previo y re-visitarla. 

En este punto queda muy claro esto cuando pensamos en las neo-vanguardias que fueron los primeros movimientos de arte contemporáneo ¿qué hicieron las nuevas vanguardias? revisitar la historia de las vanguardias. 

Si analizamos las obras del arte contemporáneo de cualquier época, de cualquier momento de cualquier contexto, en muchas de ellas lo que vamos a ver son referencias y apropiaciones de distintos momentos de la historia del arte previa. 

No hay una intención de cambiar, sino al contrario, hay una intención de volver al pasado y revisitarlo. De la mano de esto, las prácticas de arte contemporáneo ya no se van a plantear como grandes proyectos emancipadores. 

Asociado al arte moderno hay una fe en que el arte va a producir, grandes transformaciones grandes y radicales transformaciones. Cuando nosotros leemos los manifiestos artísticos de las vanguardias, cuando leemos la teoría estética neoclásica, cuando leemos a los críticos del arte moderno, vamos a encontrar que ellos están hablando, en definitiva de una posibilidad emancipatorio a través del arte. 

Ellos van a decir, en la medida que se cumplan ciertas narrativas artísticas, se cumplan los objetivos de este arte moderno, los seres humanos van a alcanzar un estado de libertad y emancipación. "quien verdaderamente es capaz de compenetrarse con las obras se libera". 

Había una fe de que el arte moderno conduce a un ideal emancipatorio. En cambio en el arte contemporáneo hay dos tipos de actitudes, una es una actitud de ironía. El artista contemporáneo sabe que su producción no va a transformar radicalmente el mundo, y a veces tiene frente al espectador una actitud irónica. 

También en otras ocasiones, la contra cara de esa actitud irónica es la de la micro utopía, las obras no se ofrecen como como un programa de transformación radical, pero a veces se presentan a sí mismas como micro experiencias que se ofrecen como una instancia de transformación a nivel micro, a nivel subjetivo, a nivel de una pequeña red una pequeña comunidad de espectadores que es la que ahí está cerca de esa obra. 

Es decir que, la idea de que por vía de los procedimientos artísticos, de la expansión y del crecimiento y la mayor difusión de las prácticas del arte moderno va a llegar a un momento ideal de emancipación, entra en franca crisis y el arte contemporáneo apela a estas dos actitudes, la de la micro utopía o la de ironía. 

Por otro lado, en el arte contemporáneo hay una permanente crítica a la representación (sobre todo a partir de fines de 1950 con los happiness) y esto tiene que ver con la pregunta filosófica sobre el arte, las prácticas de arte contemporáneo siempre están reflexionando sobre el problema de la representación, sobre el problema de las mediaciones entre la realidad y aquello que representa la realidad, o las prácticas mediante las cuales accedemos a esa realidad: el lenguaje, la comunicación, el arte. 

Hay siempre en el arte contemporáneo ha una reflexión acerca del problema de la representación. No solamente de la representación en términos artísticos, sino de la representación como un problema, como una cuestión general que caracteriza la experiencia humana. 

Por otro lado, en el arte contemporáneo se van a redefinir los roles del artista y del espectador. De alguna manera, esta pregunta sobre el lenguaje, esta distancia que existe entre el lenguaje y la realidad que se hizo evidente sobre todo a partir de las teorías post-estructuralistas que acompañan este momento de la segunda mitad del siglo XX hasta el presente, van a dar lugar a una redefinición, de un lado, del rol del espectador en la obra de arte, pero también el rol del artista. 

En definitiva, de la mano del post-estructuralismo que se pone, en evidencia un fenómeno que también estaba recorriendo las prácticas y que tiene que ver con una redefinición del rol del autor. 

Lo que dice Roland Barthes es: "El autor no es más un creador que usted " son sentidos y en un medio a través del cual el lenguaje se manifiesta y el texto es un tejido de citas”. 

En realidad, en un texto podemos encontrar, podemos rastrear las referencias a todo un universo de textos que circulan dentro de él y, más allá de estas reflexiones que parten de la literatura, el análisis de textos, si nosotros analizamos esto en las prácticas de las artes visuales, las prácticas contemporáneas se caracterizan por el borramiento de la figura del autor. 

En muchas de las prácticas contemporáneas el autor a veces no pone su mano por ejemplo, sus obras son mandadas a hacer por un técnico que maneja cierto material, él únicamente provee la idea. En otros casos, el artista se corre del lugar de creador y socializa los medios de producción y los ofrece para que cualquier espectador realice la obra o utilice estos procedimientos para desarrollar una práctica artística. 

Es decir, que la figura del autor se desdibuja, también se desdibuja cuando una obra se apropia de otras obras y las reproduce: hay una redefinición del rol del artista. Por otro lado hay una redefinición de la idea del espectador. 

El espectador comienza a ser un dispositivo de activación del sentido de la obra, lo que decía la narrativa moderna era que el espectador tenía un acceso a la obra, que era un acto puro de conexión con ese objeto artístico y que se basaba fundamentalmente en la mirada. 

Las obras de arte contemporáneo nos obligan, no solamente a mirar, nos obligan a participar, a poner el cuerpo, a reponer, sentidos culturales que están alrededor de esas obras, en algunos casos nos obligan a no mirar, nos bloquean la mirada. 

Mirar es a partir de los años 60’, imaginar, leer, recorrer, intervenir, desvelar, participar, de alguna manera como nos dice Aurora Fernández Polanco: “se construyen a partir del arte contemporáneo nuevas formas de mirar que redefinen el rol del espectador”. Otra característica del arte contemporáneo, es su rápida inserción en las instituciones y en el mercado, no va a haber ya una actitud de rechazo hacia las prácticas que puedan escapar a una norma. 

En realidad, y esto tiene que ver con un proceso de globalización de las artes, tiene que ver con un proceso de expansión del capitalismo y de transformación propia del capitalismo, prácticamente todo lo que se produce es capaz de ser incorporado a las lógicas institucionales del campo artístico y al mercado con una rapidez cada vez mayor. 

Por eso, el arte contemporáneo puede plantear críticas al sistema institucional, puede plantear críticas al mercado, pero a la corta, muy rápidamente es incorporado a las lógicas de un campo en constante expansión y de un mercado en constante. 

Esto nos hace reflexionar acerca de un proceso de expansión y globalización del campo artístico que, en realidad tiene orígenes en los mediados de los 60’, pero que a partir de los 80’ y esto en el marco de la crisis del capitalismo, las crisis del petróleo y la construcción de un mundo post-industrial, en ese marco gran cantidad de capitales, de excedentes de capital encontraron como nicho para ubicarse y como parte de una inversión que puede ser rentable, el arte. 

En ese marco, especialmente desde finales de los 70’, el mercado artístico internacional se expandió enormemente, y tiene una lógica de buscar un sustento cada vez mayor. Por eso incorpora un volumen cada vez más amplio de producciones, independientemente de los contenidos y de las lógicas que éstas manejen. 

Por otro lado el circuito artístico, en definitiva, el campo artístico internacional también se expandió enormemente. Va a emerger con mucha fuerza también sobre el final del siglo XX, un circuito internacional institucional, caracterizado por grandes bienales internacionales, que en distintas ciudades y países del mundo, van generando grandes exposiciones de arte internacional. 

Estas bienales, son tantas que una persona puede armar un circuito turístico y estar todo el año viajando, recorriendo esas grandes bienales. 

También se van a abrir grandes museos en distintas partes del mundo que van a incorporar al arte contemporáneo. También al arte moderno, incluso van a erigirse en grandes atracciones turísticas en los lugares tradicionales pero ademas en lugares nuevos, como por ejemplo el museo Guggenheim de Bilbao, ubicado en una zona digamos que no estaba inserta en el circuito internacional de arte. 

Ese museo se convirtió rápidamente en un centro internacional del arte y en una plataforma desde la cual se expone el arte contemporáneo y el arte moderno. Por otro lado, el circuito comercial internacional también se va a ampliar y van a existir grandes ferias de arte internacional. 

Van a existir galerías que están situadas en la misma una empresa en definitiva situada en distintas ciudades importantes del mundo. Va a haber circuitos alternativos, en los espacios públicos, en los espacios culturales independientes que también van a proliferar en este tiempo, aunque en muchos casos no atraen los recursos de estos excedentes del capitalismo que se vuelcan a las artes. 

Ademas se va a desarrollar un circuito artístico muy activo en el cual, algunas ciudades del mundo van a tener un rol muy importante, en un marco que como dijimos está descentralizado. Es decir que, la expansión y la globalización del campo artístico van a tener que ver muchísimo con esta rápida inserción institucional y del mercado del arte contemporáneo. 

Otro de los puntos que están introduciendose antes que la existencia de múltiples centros de producción, nos dice Andrea Giunta que a partir de los 60’, ya no hay un único centro, Nueva York tuvo en el arte del expresionismo abstracto un último momento en el cual las narrativas lo marcaban como un centro, pero en realidad, empieza a ocurrir que también ocurren movimientos de innovación que denominan vanguardias simultáneas, al mismo tiempo en distintas partes del mundo. 

La idea de arte contemporáneo se caracteriza por valorizar la existencia de múltiples centros de producción, ya no hay un eje puesto en los centros europeos o en EE.UU. como centro de la producción artística internacional, el arte contemporáneo ocurre al mismo tiempo en múltiples centros de producción. 

Esta emergencia de estas prácticas contemporáneas se va a desarrollar desde mediados del siglo XX, se va a ser muy evidente a partir de un momento histórico muy particular que son los años 60’ y 70’. En múltiples centros de producción, como veníamos diciendo de modo simultáneo en distintos centros. 

En el arte argentino, veremos cómo en buena parte estás neovanguardias, que se perfilan en el ámbito internacional tienen un correlato y los artistas argentinos son parte importante en la construcción de estas nuevas formas de entender el arte. 

Esas neo-vanguardias de los años 60’ y 70’, son un conjunto de movimientos artísticos que se dan en simultaneidad en distintos centros del arte mundial. Que se dan en forma paralela y que van a implicar la puesta en práctica de procedimientos que ya son imposibles de entender desde la idea de arte moderno. 

De hecho, estos movimientos de los 60’ y 70’, las neovanguardias, van a sufrir, van a ser objeto de miradas historiográficas que en muchos casos fueron muy condenatorias. El profesor y critico de arte, Peter Burger va a decir que la neovanguardia, es decir el arte por el arte óptico, el arte los happenings, el arte de acción, todos esos movimientos de los 60’ y 70’ son una mera repetición malversada de los procedimientos rupturistas de la vanguardia. 

Efectivamente, las neovanguardias van a volver al repertorio de las vanguardias de inicios del siglo, y de alguna manera lo van a replicar y lo van a profundizar, para Burger es una vuelta que una especie de estafa si se quiere, porque están volviendo a esos procedimientos rupturistas, pero en un contexto en el cual hay una rápida inserción institucional. 

Hay una aceptación inmediata de estas prácticas neovanguardistas, porque la vanguardia ya forma parte de la lógica propia del campo artístico, de la lógica hegemónica del campo artístico. Es decir, que Burger acerca de estas neovanguardias de los 60’ y 70’, de estos movimientos que se desarrollan simultáneamente en distintas partes del mundo, va a tener una mirada condenatoria, va a decir que el proceso de las vanguardias está cerrado y que esos procedimientos que recuperan los nuevos guardias han perdido el efecto de shock y claramente su incidencia social. 

Sin embargo existen otras miradas como la de Benjamin Buchloh o la de Hal Foster, van a señalar el hecho de que estás neovanguardias, que son evidentemente conscientes del proceso de expansión institucional y de apertura, si se quiere de la tendencia a aceptar los procedimientos vanguardistas del campo artístico del momento, aun así, tienen un una reserva de sentido que es crítica. 

Buchloh va a decir que las neo-vanguardias critican la espectacularización de la cultura en la sociedad de masas, en un mundo en el que todo está estetizado, lo que tenemos es por vía de las industrias culturales. Una estetización general de la experiencia. Las neovanguardias por vía de los procedimientos rupturistas, van a venir a llamar la atención acerca de esa estetización. 

Esta realidad que forma parte de las obras como material estético, según las lecturas que aceptan el poder crítico de las neo-vanguardias, va a ser una realidad que es cuestionada, sobre todo en las dimensiones del problema de la representación, el problema de las mediaciones y el problema del lenguaje. 

Las nuevas miradas van a decir que las neo-vanguardias y la serie de tendencias estéticas que se derivan de ellas tienen un potencial crítico que es necesario explorar y recuperar. 

Recorrer algunas de estas neovanguardias de los 60’ y 70’ para poder reconocer en ellas en qué medida la narrativa del arte moderno ya no funciona para entenderlas y debemos pensarlas como arte contemporáneas y posicionarse frente a ellas. 

También intentando comprender cómo se insertaron en el contexto en el cual tuvieron lugar a la luz de los cambios históricos. Además las vamos a tomar como un antecedente, como un punto de origen de una nueva concepción acerca de las prácticas artísticas que luego vamos a explorar distinguiendo los procedimientos que han caracterizado al arte contemporáneo hasta el presente. 

Con las neovanguardias, vamos a explorar en la historia del arte por última vez en tantos movimientos artísticos. A partir del trabajo que hagamos con las neovanguardias, vamos a suspender la lógica de los movimientos porque seríamos incapaces de reconstruir todos los movimientos que han caracterizado la historia del arte universal desde los 70’ hasta el presente, y vamos a hablar de una pléyade de procedimientos estéticos que están vigentes en el arte contemporáneo. 

Vamos a ver algunas de estas obras, de estos movimientos que en los 60’ y 70’ propusieron un nuevo modo de entender el arte. Vamos a recorrer algunos de los movimientos de las neovanguardias para explicar la categoría de arte contemporáneo, uno de ellos es el pop, que se va a desarrollar en distintas partes del mundo y que lo que plantea del arte pop.



Acá vemos obras de Rauschemberg, de Hamilton, luego, vamos a ver obras de Andy Warhol, lo que hace es dialogar con la cultura masiva. Lo que hace es incorporar elementos de estas industrias culturales que están en plena vigencia en los años 60’ y que estructuran la experiencia vital de los sujetos, en tanto objetos de arte o como parte de obras de arte. 



Rauschemberg va a trabajar, al igual que lo va a ser Warhol, con ese icono de la americanidad y con ese icono también de los objetos de consumo que es la botella de Coca-Cola, es el diseño. Ese objeto que es producto de acciones de diseño sí que acompañan nuestra vida cotidiana, que es un símbolo de la expansión de la cultura norteamericana. 

El, la incorpora en un objeto de arte, en esa obra que se llama “coca cola plan” en 1958, Hamilton incorpora elementos de las publicidades, toman elementos de esta cultura, de esta prensa que es uno de estos medios de comunicación de masas y de las publicidades, y hace esta obra que es claramente irónica. 

Acá está funcionando esta idea de lo irónico que escribíamos del arte contemporáneo en esta obra que se titula muy irónicamente “y que es lo que hace los hogares de hoy tan diferentes tan atractivos”. 

Ver qué tipo de elementos de la cultura masiva está incorporando en esos hogares que además están atravesando esta transformación cultural que decíamos, a partir de la modificación del rol de la mujer el cuestionamiento de la idea de tradicional de familia, etcétera. 



El pop va a dialogar con esa cultura masiva y por eso transforman, este rostro de Marilyn Monroe a partir de procedimientos digitales y lo convierten en una imagen pasible de ser repetida y reproducida, tal cual era ella misma en tanto figura del ámbito artístico. 

En las diferentes obras, lo que hay una tensión entre la cultura, lo que se entiende como cultura masiva y lo que se entiende como cultura de élite. Hacer un cuadro con la Coca-Cola, de ese objeto del consumo hace un cuadro para una galería, para un museo de arte. 

Lo hace con caseína, es decir, está siempre poniendo en crisis la idea de representación, otra de las notas particulares del arte contemporáneo, el lenguaje las mediaciones, está poniendo en primer plano el problema del lenguaje, el problema de la representación, el diálogo que existe entre una supuesta realidad objetiva y las construcciones que hacemos acerca de esa realidad, la construcción del mito de un artista célebre, la construcción de un objeto de consumo, la construcción de una obra de arte en tanto tal. 



El hiperrealismo que es otra de estas neovanguardias, va a problematizar sobre todo las prácticas de consumo. Va a poner el primer plano desde una lógica que implica, en términos de procedimientos visuales, una copia, un trabajo con los siniestros, con la en réplica casi literal de formas de la realidad, que exploran temáticamente las prácticas de consumo. 



También el hiperrealismo está trabajando en definitiva con la cultura masiva y está objetualizando esa cultura e incorporando al mundo del arte. Otra de las tendencias del arte de las neovanguardias va a ser el arte óptico, que plantea problemas radicalmente diferentes, pero que también nos están hablando de una noción diferente de arte. 



En las obras de arte ópticos que lo que pretendía era poner en práctica los conocimientos acerca de la óptica y, pretendían generar desde las imágenes sensaciones visuales, que requerían una participación del espectador y que, por otro lado, estaban pensadas para cualquier espectador, se suponía que estas obras podían ser observadas por cualquiera sin ningún conocimiento de arte, y que iban a generar por la propia construcción de la imagen, una dinámica. 

Estas obras de arte óptico desde una perspectiva completamente diferente a la del arte pop, también cuestionan el rol del autor y sobre todo del espectador en el arte contemporáneo. No son una exploración de la pura forma, pretenden jugar hacia el problema de la recepción, no están trabajando con el problema de la construcción de la forma o de la auto-referencialidad, muy por el contrario, están jugando, saliendo hacia la vía de la incorporación del espectador, son capaces de producir una dinámica, un movimiento. 



Otra de las tendencias en los 60’ va a ser el arte de acción y aquí vamos a encontrar los happenings, las performance. ¿En qué consistirán?. 

En definitiva, aquí lo que hay es un borramiento del objeto artístico; el arte de acción lo que propone, son actos efímeros, actos que implican el hecho de que el artista va a poner el cuerpo y también los espectadores van a poner el cuerpo en un hecho efímero al cual los artistas convocan, y que no ocurre sin los espectadores dentro de sí. 

Allan Kaprow va a proponer en 1958, estos 18 acontecimientos en seis actos, va a convocar al público a que ingresé en un edificio, en una sala, espacio que era una galería, este tuvieron lugar estos 18 acontecimientos en 6 actos. 

Fue la primera vez que Kaprow utilizó el término “happening” que después difundió y que se utiliza hasta el presente, como una de las definiciones posibles del arte de acción. ¿Qué es lo que se encontraron los espectadores?. 

Hay una sala que estaba dividida por telas de nylon que separaban espacios diferenciados, en los cuales ocurrían acciones que estaban estructuradas a partir de escenas, y que estaban señaladas en su comienzo y en su finalización por campanadas. 

Dentro de este espacio había obras de Kaprow, de su período previo, él había formado parte de el expresionismo y tenía obras hechas desde otro lugar, en otra tónica. 

En definitiva, lo importante de esta idea del arte de acción, es que tanto ésta como las obras de Fluxus por ejemplo, movimiento en el que participaba Yoko Ono, estos estos movimientos del arte de acción lo que proponen son acciones efímeras, no hay posibilidad de recuperar este hecho. 

Planteaban la desmaterialización de la obra de arte, lo que quedó de estos de estos procesos de estos hechos, que a veces intervinieron implican la actos en el espacio público, actos imprevistos o actos premeditados y preparados. En definitiva ofrecían a los espectadores experiencias, en las cuales tenían que poner el cuerpo para realmente vivenciarlas, o sea el soporte de las prácticas es el cuerpo. 

Sobre estas experiencias solamente quedan registros. Aun estos registros fueron incorporados luego al mercado del arte y a las instituciones del arte. 



Otra de las tendencias llamadas neovanguardias es el minimalismo, que ya desde comienzos de los 60’, están planteando una deriva al respecto del arte no figurativo, que es bastante particular. 

Tanto  Donald Judd como Morris, que van a ser dos de los artistas principales de esta tendencia, van a construir lo que algunos denominan estructuras primarias, formas que en la mayoría de los casos no son construidas por la mano del artista, sino que son mandadas a construir, que apelan a materiales nuevos. 

Estos materiales de las nuevas tecnologías que construyen formas geométricas puras, en general, paralelepípedos que parten de formas geométricas puras, que como vemos en este caso, son construidas por el espectador, en tanto una obra unitaria porque en realidad lo que vemos son distintos fragmentos ubicados en la pared y el espectador la construye desde su mirada en una obra unitaria. 



Además, en tanto acto de mirar la mayoría de las obras del minimalismo, intervienen en el espacio. Esta obra de Flavin por ejemplo, pero también lo podemos rastrear en otras obras de Morris y de otros representantes del minimalismo, estas estructuras primarias basadas en formas geométricas están adosadas a las paredes, están interviniendo el espacio, a veces por el uso de espejos, a veces por el uso como en este caso de luces, que generan un ambiente e interviene en el espacio en el cual están participando. 

Además, porque en general, están atravesando ese espacio e impidiendo la circulación. El minimalismo rompe con la posibilidad de un espectador que mira en términos abstractos, está mirando desde una posición concreta que a veces es incluso, limitada por la propia obra artística. 

Es decir, que con el minimalismo también se están construyendo los rasgos de esta noción de arte contemporáneo, estas prácticas que deben ser pensadas desde otros conceptos. 



Tendencias de los 60’ y 70’ fue el arte del paisaje o land art, que planteó la realización de grandes intervenciones, en general en espacios deshabitados, en las cuales el soporte de la práctica es el propio ambiente natural, es la naturaleza y desde allí se despliegan una serie de preguntas acerca de cuál es la esencia de la práctica artística. 

También aquí lo que hay es una desmaterialización en términos de que es imposible mercantilizar esta práctica. Son prácticas, en definitiva, efímeras o que están además supeditadas a las transformaciones de la naturaleza e inabarcables y no se pueden reponer. 

Por supuesto, que el mercado luego modificó los registros de estas acciones. Otra de las exploraciones de los 60’ y 70’ fue el arte del cuerpo, en el cual el cuerpo del artista (tal cual sucede con los happenings) es el soporte de la acción. 



 Dennis Oppenheim lo que hizo es quedarse quieto al sol con un libro encima, y fíjense cómo así el material de la obra es su propio cuerpo, pero también la obra en sí es la acción, es producto de esta acción en la cual intervienen los elementos de la naturaleza que van a generar el efecto y la pigmentación de la piel del artista. 

El manifiesto de arte corporal lo que planteaba es que ya no tiene por qué producir belleza sino lenguaje, un lenguaje inédito, no codificado que es rechazado por la historia y la razón sea capaz de hablar del cuerpo aquí y ahora, con el fin de preparar también el mañana. 

Todavía vemos aquí en este manifiesto ecos de una misión emancipatoria del arte, por eso las neovanguardias, son un punto de inflexión y si se quiere son una transición entre lo moderno y lo contemporáneo, pero ya son imposibles de ser entendida desde una narrativa pura de lo moderno. 

El último de los movimientos en 60’ y 70’ que vamos a mencionar es el conceptualismo, un movimiento muy vasto y que de alguna manera ha pernmeado sus procedimientos, prácticamente todas las prácticas del presente, porque justamente el conceptualismo se comienza a preguntar acerca de la esencia del problema de la representación y de la cuestión filosófica del arte como nos decía Arthur Danto. 



¿Qué hacen los conceptualistas? Acá tenemos una de las obras más importantes, más famosas, más conocidas. El autor Joseph Kosuth pone una silla real, una representación fotográfica de una silla y una representación escrita de la silla, invitando a reflexionar acerca de la naturaleza de la representación. 

Acá también la materialidad de la obra está puesta en cuestión, lo que hace el conceptualismo precisamente es poner el primer plano el problema de la idea, lo que realmente forma parte es la concepción y el juego que propone al espectador, y no tanto la materialidad, porque estos materiales que estamos viendo exhibidos no fueron hechos por el propio artista. 

Lo que hay es una solamente un acto de selección y compilación y puesta en conjunto de tres elementos que no fueron hechos manualmente por él y evidentemente, no son pasibles de ser analizados. 

El conceptualismo también va a plantear grandes preguntas a esta idea de arte moderno que está en crisis con este movimiento. A partir de haber hecho este recorrido muy rápido y en realidad aleatorio no incompleto por las neovanguardias, vamos a reponer algunas de las prácticas del arte contemporáneo posteriores a los 70’. 

Pero ya no desde una lógica que recupera los distintos movimientos que tuvieron lugar, sino que vamos a reponer los principales procedimientos que entran en juego en estas nuevas prácticas de arte contemporáneo. 

Tienen mucho que ver con esa apertura que hicieron las neovanguardias y que en definitiva, también por esa vía se están relacionando con las vanguardias históricas, pero desde nuevos sentidos y en nuevos contextos. 

Decíamos que la realidad se va a convertir en un material estético y que toda práctica de arte contemporáneo va a implicar una crítica de la reflexión, en definitiva, una reflexión sobre la pregunta filosófica acerca del lenguaje y desde allí o en ese marco del arte. 

Entonces vamos a tratar de comprender de qué modo ingresa esa realidad en tanto material estético. Vamos a ver distintas prácticas que ponen dentro de las obras el cuerpo, la comunidad, el espacio y obras también que por vía de una exploración del lenguaje, plantean una crítica a la representación, al lenguaje y a la pregunta filosófica sobre el arte.

Arrancar en primer lugar con aquellas prácticas que, planteando distintos trabajos acerca del lenguaje de las artes visuales, ya sea de la figuración, pero también de la abstracción, van a plantear distintas preguntas acerca de la representación a reflexionar. 

En primer término, en torno a aquellas tendencias, a aquellos movimientos o artistas que han trabajado todo desde una vuelta a la figuración. Vemos en escena imágenes muy diversas que corresponden a momentos históricos muy distintos y a contextos muy distintos. 

Pero en definitiva, en estas prácticas contemporáneas lo que se está explorando son nuevas formas de la figuración y es una neofiguración, porque es una figuración que se está apropiando no solamente de las búsquedas, de la figuración incorporando procedimientos no figurativos, sino que también es una figuración que va a estar en diálogo con la propia historia del arte o con la cultura y con el problema de la representación, más allá del mundo del arte. 



En el caso de la obra de Sandro Chia, dialoga con la tradición del Renacimiento italiano con esas madonas y lo que hace es una obra que recupera y también da forma y problematiza esa tradición apelando a una figuración expresionista. 



En el caso de la obra de Murakami de 1998, tenemos una obra figurativa que está nutriéndose de elementos de la cultura masiva, asociada al anime y todo el mundo de la animación oriental. 

Es decir, que esta figuración de Murakami no puede ser comprendida si yo no tengo el horizonte cultural, si yo no le pongo las formas de la animación que se difundió masivamente por el mundo en las últimas décadas. 

En ambos casos, son figuraciones que están evocando otras formas de representaciones que están teniendo un diálogo irónico con ellas. 



En el caso de esta obra del grupo mondongo, está integrado por artistas argentinos, (este es un retrato del príncipe de España, que de hecho fue encargado por la familia real española en 2003), y está hecho, por un lado, poniendo claramente los retrato fotográfico en la familia real, de la retratística oficial de la monarquía española. 

Pero además, en su factura está compuesto por espejos, aludiendo a ese mito acerca de la historia de la conquista española sobre América, según el cual los españoles les entregaron espejitos de colores a los americanos y de ese modo lograron conquistar el territorio. 

Entonces cómo en esta figuración también hay un diálogo tenso e irónico con otras formas de la representación, y no solamente visual, sino también de la representación histórica, de la presentación discursiva de la historia. 

Todas estas neo-figuraciones tienen una apropiación de los procedimientos de la vanguardia, incluso de la vanguardia en sus exploraciones de la no figuración y, esto en definitiva es un collage, además tienen un diálogo y una reflexión acerca de las posibilidades de la representación en términos amplios, no solamente artísticos sino sociales. 



En la neo-abstracción también hay búsquedas que problematizan, avanzan mucho más allá de la exploración de la pura forma. Tenemos una obra de Albert Oehlen, que es en realidad forma parte de los expresionismos alemanes de los años 70’ y 80’, independientemente del movimiento al cual pertenece. 

Si nosotros analizamos esta obra que trabaja, en principio con elementos no figurativos, en realidad lo que está haciendo (y esto lo vamos a ver en toda la producción no figurativa que trabaja desde una clave contemporánea), está planteando el problema de la representación, porque después de la exploración de la pura forma, después de Malevich, después de Mondrian, esto lo que plantea es una tensión entre realidad e imagen. 

Si nosotros observamos esta obra, está dialogando con las formas de representación posibles desde la computación. Lo que hace es imitar, retomar e incorporar en el arte, las herramientas que tienen programas como por ejemplo el Paint, o cualquier programa de edición de imagen por computadora. 

Entonces se está incorporando al mundo del arte por vía de una obra no figurativa estos procedimientos que pertenecen en ese ámbito de la cultura masiva y que problematiza la cuestión de la no figuración y en definitiva de la representación artística. 



Desde los años 60-70’ en adelante, el vídeo y las fotografías se incorporan como lenguajes legitimados en el mundo del arte, y se van a incorporar también desde prácticas que van a problematizar el medio, que van a plantear la tensión entre realidad e imagen. 

Keith Kottingham lo que hace en este retrato ficticio es la construcción de un ser humano ficticio, estos niños que vemos retratados no existen. 

Es decir, que la obra está problematizando al lenguaje de la fotografía el lenguaje que nos dice Barthes y distintos teóricos, estaría mostrando, sería la posibilidad de dejar una huella visual de la realidad, justamente la obra lo que hace es problematizar esa posibilidad y lo que nos muestra es una ficción. 



Podemos ver en Openbook que esta obra de Vito Acconci que realiza un juego entre la idea de lo abierto (open book) y su boca abierta apuesta en primer plano diciendo un discurso que es inaudible, y que en realidad, invita generar rechazo y te expulsa de alguna manera. 

El vídeo que es un formato visual de lo íntimo, de lo maleable, de lo cotidiano, por oposición al cine, está jugando todo el tiempo con el problema de lo privado de la privacidad sí y está problematizando los propios medios de su lenguaje. 

En el ámbito de la arquitectura también en tiempos contemporáneos, con lo que podríamos denominar una “arquitectura post histórica”, se van a producir una serie de modificaciones que tienen que ver en definitiva con una crisis de la idea de la arquitectura moderna, que tiene una presencia muy importante. 

A la hora de definir los paradigmas de la arquitectura internacional. También, tal cual lo vimos en el caso del expresionismo abstracto, formó parte de una estrategia norteamericana que tiene que ver con la apropiación de la arquitectura moderna europea y una internacionalización desde los EEUU. 

Eso que llamamos el estilo internacional. Con la crisis de la modernidad en la arquitectura se va a producir una pérdida de la identidad disciplinar, que va a tratar de reponerse apelando a distintos elementos. Del constructivismo y el posmodernismo, lo que van a hacer es apelar a teorías extra-arquitectónicas para redefinir la identidad una vez que entran en crisis los valores de la arquitectura moderna. 

En el posmodernismo lo que se va a buscar es reponer las particularidades de lo local, se va a buscar criticar ese internacionalismo modernista, recuperando elementos de las tradiciones locales, de las tradiciones no modernas y también recuperando elementos de la simbología, el carácter representacional de la arquitectura. 

Las arquitecturas posmodernas lo que van a hacer es apelar nuevamente a lo representacional y a la idea de la fachada como una pantalla, como una imagen que representa y transmite determinados valores. 

El deconstructivismo, por otro lado, lo que va a hacer es a apelar a una crítica a las formas modernas desde una transformación de esas formas básicas. Va a intentar explorar esas formas de la modernidad, deformándolas por vía del uso de los nuevos materiales, va a recuperar nuevamente lo irregular, lo orgánico, las curvas y la articulación con formas que están cuestionando esa racionalidad propia del arte moderno. 

Vamos a recuperar aquellas prácticas en las cuales se hace evidente el ingreso de la realidad como un material estético y dentro de ellas, vamos a recuperar aquellas que tienen el espacio como un soporte definitivo, como el verdadero soporte de las prácticas. 



En este caso lo que vemos es una instalación que tienen en realidad un origen en el minimalismo, Flavin lo menciona como un antecesor de estas instalaciones, de alguna manera en el arte de acción también se generaban instalaciones. 

Lo que vemos es la instalación de Doris Salcedo, una artista colombiana que en la Tate Gallery en Londres, lo que hizo fue generar una grieta real en ese espacio de esta galería central en el ámbito del arte contemporáneo. 

La obra lo que hace es precisamente, poner en primer plano estos problemas de la autoría, de la museificación, de la posibilidad de venta de esta obra y también es una obra que, en definitiva, está planteando una serie de problemas conceptuales. 

Este procedimiento de la instalación es muy común en el arte contemporáneo e implica la intervención y la generación de un ambiente, en un determinado espacio, a partir de modificaciones que hacen los artistas y ese ambiente debe ser recorrido y debe ser transitado con el cuerpo de los espectadores. 

El soporte de la obra va a ser el propio espacio y el cuerpo de los espectadores, También pensando en las construcción del espacio como material de las prácticas artísticas, en el arte contemporáneo podemos pensar en las intervenciones que constituyen prácticas de modificación del espacio, particularmente, acá lo vamos a enfocar en torno al espacio público, cuando los artistas intervienen ese espacio público, generando una determinada experiencia en los espectadores. 



Obra de Hans Haacke que tiene una fuerte dimensión conceptual. La obra se llama “al final vencieron” de 1988, y está refiriéndose a un monumento que los nazis hicieron cuando toman Austria. 

La obra lo que hace es problematizar en qué medida, cuando los nazis van expandiéndose por Europa, encuentran adhesión en la población. Y lo que hace es, en ese espacio público, reconstruir un monumeto que las autoridades hacen en Austria cuando ocupan el territorio, y además evoca el momento en el cuál gran cantidad de la población local estaba victoriando ese momento. 

Es decir que, la obra ponen en cuestión también la historicidad del espacio público, lo que hacen las intervenciones en definitiva es problematizar los usos del espacio y además, por vía de estas referencias históricas que como vemos requieren un espectador entrenado, el que ve esto sin tener ni una información acerca de la historia que precede la construcción de este monumento, no va a poder reponer el sentido de la obra. 



Intervenciones que también tienen su origen en las neovanguardias, pero que son un procedimiento común del arte, Silvia Gruner también hace una intervención en el espacio público, y lo que hace es, en uno de los muros que separan EE.UU. de México, escenificar mediante estos objetos del arte tradicional que ubica en ese muro, los significados, la denuncia acerca de las condiciones que atraviesan aquellos migrantes que intentan pasar la frontera norteamericana. 



Vías por las cuales la realidad entra en las obras es el cuerpo y el body art, tal cual se entendía en los 60, 70’ sigue vigente en la actualidad. Obra de Ana Mendieta, que era una artista latina en EE.UU., mujer que justamente, a partir de sus obras va a problematizar, no solamente la idea del cuerpo como soporte de las prácticas, sino del cuerpo como una superficie social además de biológica, es muy interesante esta obra en la cual ella hace un trasplante de pelo facial y se pone barba, justamente problematizando el lugar de lo femenino y de lo masculino. 

La traemos a colación porque el arte del cuerpo en tiempos contemporáneos siempre está problematizando el cuerpo como una superficie social, el cuerpo como un soporte, no solamente de la práctica artística sino de las representaciones que se generan a nivel social. 

La obra del artista que vemos en la parte inferior directamente responde a nueve cirugías que ella se hace en su cuerpo, justamente poniendo en cuestión el tipo de prácticas que, no sólo desde lo artístico, sino en realidad por fuera de lo artístico plantean intervenciones estéticas sobre el cuerpo. 

Es decir que, en el arte del cuerpo en tiempos contemporáneos, no solamente se problematiza la idea del soporte sino que también se problematiza las representaciones que en torno del cuerpo se generan. 

También como parte de las artes del cuerpo o del ingreso del cuerpo como material estético tenemos la Performance, aquellas prácticas en las cuales es el propio cuerpo moviéndose del artista, la que va generando una acción estética. 



Jesús Rodríguez en su obra “emigrantes” lo que hizo fue una serie de acontecimientos estéticos efímeros que, en las playas en las cuales llegan precisamente los migrantes, sobre todo origen africano a España, intentan visibilizar la problemática de la migración. 

Entonces lo que vemos es una serie de ramos de flores que él ubico con una temporalidad casi ritual en esas playas, aludiendo en forma irónica a una especie de bienvenida por el ramo de flores, pero también a una especie de muerte simbólica. 

Otra vez estamos frente a procedimientos que ponen en cuestión el soportes de las prácticas, que de alguna manera también ponen en cuestión la autoría, también la posibilidad de objetualizarlas y de comercializar o de museificar estas acciones, que de alguna manera está planteando un sentido irónico de relación con esa realidad que está denunciando, en la cual la realidad a través del cuerpo forma parte del material estético de las obras. 

Otro de los modos en los cuales la realidad va a formar parte de las obras es aquella serie de prácticas en las cuales la comunidad es objeto de la práctica. Ya que tenemos toda una tendencia de arte activista ,que en realidad se podría remontar a los 60’ también y que tiene que ver con prácticas que lo que hacen es vincularse directa o indirectamente con movimientos sociales, y tratan de visibilizar las problemáticas sociales apropiándose. 

Tanto de las prácticas y estrategias propias de la política, como socializando las prácticas del arte de modo tal de ponerlas en función de un objetivo político. 



A esto le sumamos arte activista o arte militante se lo podría denominar también y lo que vemos como un ejemplo es una acción del Colectivo Reclaim the streets en los años 90’ que en un contexto de privatización del espacio público a través de fiestas organizadas espontáneamente y convocando a la gente, intentaba visibilizar y cuestionar ese problema mediante procedimientos artísticos. 

Otra forma de ingresos de la comunidad en tanto material estético es lo que se conoce como arte relacional, que son distintas prácticas en las cuales lo que se hace es generar un ecosistema, general una plataforma desde la cual se construye comunidad. 



Lo que vemos es una obra de un artista colombiana que, lo que hace es trabajar con mujeres que están sometidas a violencia de género y las convoca a participar de talleres artísticos en las cuales producen objetos de arte que luego son exhibidos en el marco de este proyecto de arte relacional. 

La obra es la socialización de los medios de producción artística en pos de la generación de comunidades en base a una problemática común y así existen una diversidad de proyectos de arte relacional. 



Esta categoría es una categoría generada posteriormente, uno de los autores que la ha desarrollado Nicolás Bourriaud y en realidad es una teoría que tiene que ha sido formulada a finales del siglo XX principios del 2000. 

Es la comunidad el objeto de la práctica misma, no sólo el destinatario, sino la materia sobre la cual se genera una intervención (como si fuera un lienzo), para producir un hecho artístico. 

Dentro de la arquitectura también hay tendencias que tienen que ver con una articulación con la comunidad, una de ellas es la arquitectura medioambiental, que lo que hace es articularse con el movimiento ecologista, con los movimientos de crítica al desarrollo industrial y postindustrial que no tiene en cuenta las implicancias en el ambiente y que intenta recuperar arquitecturas y técnicas arquitectónicas tradicionales. 

Por ejemplo, la construcción en adobe pero también los techos vivos y otras tecnologías que forman parte del acervo de las comunidades y que pasan a articularse con esta arquitectura medioambiental que lo que hace es, buscar las formas de construcción tradicionales, técnicas más amigables de construcción respecto del medio ambiente. 

Además, que en muchos casos buscan una articulación con los las comunidades, implicando prácticas de auto-construcción. También desde la arquitectura podemos pensar articulaciones con la comunidad, desde la arquitectura participativa lo que ven es referencias al colectivo arcón que es argentino de La Plata y que lo que plantea son talleres barriales de arquitectura. 

Hay toda una tendencia en la arquitectura, que tiene que ver con generar una articulación con las comunidades y propiciar a instancias de diseño urbanístico y habitacional que tengan en cuenta a las poblaciones. En este sentido, también la comunidad sería parte objeto de una práctica artística arquitectónica en este caso en tanto material.


Queridos lectores, si les gusto lo que escribí pueden contribuir, muchas gracias.

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