Leopoldo Benites Vinueza (Guayaquil, 17 de octubre de 1905 – 7 de marzo de 1995) fue un diplomático, escritor, periodista y académico ecuatoriano, reconocido por ser el primer ecuatoriano en presidir la Asamblea General de las Naciones Unidas en su vigésimo octavo período de sesiones (1973). Representó a su país como embajador en varias naciones y como Representante Permanente del Ecuador ante la ONU desde 1960.
Formación y primeros años
Hijo de un médico, desde joven mostró inquietudes intelectuales que lo llevaron al agnosticismo y a una intensa vocación literaria. Abandonó los estudios de medicina para cursar Ciencias Sociales y Políticas en la Universidad de Guayaquil, lo que marcó el inicio de su compromiso con el pensamiento crítico, la docencia y el periodismo.
Participó activamente en revistas juveniles como Síngulus y El Guante, y fue miembro del grupo literario Los Hermes, desde donde reflexionó sobre el modernismo, el arielismo y el socialismo. Se casó a los 20 años con Margot Sierra, con quien tuvo dos hijos.
Escritor y periodista
Firmando como Alsino, colaboró con el diario El Universo, consolidando su reputación como analista y ensayista. Fue autor de estudios históricos y biográficos, entre ellos Perfil del coloniaje y El zapador de la colonia, sobre Francisco Javier Espejo. En prisión, escribió una biografía de Francisco de Orellana, destacando siempre su defensa de las libertades frente a regímenes autoritarios.
Como docente del Colegio Vicente Rocafuerte, influyó en destacados escritores ecuatorianos como Demetrio Aguilera Malta y Enrique Gil Gilbert.
Carrera diplomática
Su carrera diplomática se desarrolló en un contexto de fuerte presencia internacional del Ecuador:
Embajador en Uruguay (1947–1952 y 1956–1960)
Embajador en Bolivia (1954–1956)
Embajador en Argentina (1956)
Representante Permanente ante la ONU (desde 1960)
Presidente del Consejo de Seguridad de la ONU (1961)
Primer Secretario General del OPANAL (1971)
En 1973, presidió la Asamblea General de la ONU, siendo protagonista en la admisión de las dos Alemanias y las Bahamas, en un momento geopolítico clave. Participó en múltiples comisiones y conferencias internacionales, contribuyendo a los esfuerzos por la desnuclearización de América Latina.
Pensamiento y legado
Benites combinó diplomacia con reflexión histórica. Su obra “Ecuador: drama y paradoja” es considerada pionera del ensayo histórico moderno en el país. En ella replantea la historia nacional desde la perspectiva del pueblo, abordando temas como la lucha de clases, el mestizaje y las contradicciones de la identidad ecuatoriana, todo con una mirada crítica pero esperanzadora.
Reconocimientos
Recibió un doctorado honoris causa por la Universidad de la República (Uruguay) y fue convocado en 1985 como uno de los once expresidentes de la Asamblea General para asesorar sobre el futuro de la ONU.
Frases destacadas
“Los argumentos son míos, pero la votación fue por instrucción de mi gobierno”, dijo tras recibir elogios por un discurso que no coincidió con el voto emitido.
Cargos principales
Presidente de la Asamblea General de la ONU (1973)
Representante Permanente del Ecuador ante la ONU (1960–)
Embajador en Uruguay, Bolivia y Argentina
Presidente del Consejo de Seguridad de la ONU (1961)
Secretario General de OPANAL (1971)
Miembro de la Asamblea Constituyente del Ecuador (1944–1945)
Valoraciones
Su obra literaria, aunque limitada en cantidad, se caracteriza por su profundidad analítica y su aporte al entendimiento del Ecuador como nación. Fue recordado en su centenario como un intelectual que utilizó la pluma como resistencia frente a las crisis nacionales y como un pensador comprometido con la verdad histórica y la justicia social.

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