Análisis de "¿Qué es el peronismo?" de Alejandro Grimson
1. Tesis Central y Enfoque Metodológico
La premisa fundamental de Grimson es que la pregunta "¿qué es el peronismo?" está mal formulada. El peronismo no es una esencia inmutable que pueda ser atrapada en una definición de manual (izquierda, derecha, fascismo, etc.).
Para abordarlo, propone un enfoque antropológico e histórico basado en tres principios:
1. Relacional: El peronismo no puede entenderse sin su contrario: el antiperonismo. Ambos se constituyen mutuamente en una relación dinámica y cambiante.
2. Heterogéneo: No existe un solo peronismo, sino "peronismos" en plural. A lo largo de su historia, ha albergado corrientes ideológicas, sociales y políticas profundamente diversas (desde la izquierda revolucionaria hasta el neoliberalismo).
3. Histórico: El peronismo es un fenómeno situado. Lo que significó en 1945 es muy diferente a lo que significó en 1973, en los años 90 o en el kirchnerismo. Las circunstancias históricas son cruciales.
Para superar la visión unidimensional (izquierda-derecha), Grimson introduce un análisis multi-dimensional de la política, apoyándose en conceptos de Pierre Ostiguy:
Eje Izquierda-Derecha: Tradicional, pero insuficiente.
Eje "Alto-Bajo": Una oposición sociocultural que enfrenta a lo refinado, lo cosmopolita y "civilizado" (lo "alto") con lo popular, nacional, y las formas directas de hacer política (lo "bajo"). El peronismo, en todas sus variantes, tiende a ubicarse en el polo "bajo", conectando con sectores populares y usando un lenguaje más directo.
Eje Dogmatismo-Pragmatismo: La tensión entre aferrarse a principios puros y la flexibilidad para lograr objetivos y mantener el poder.
El Tiempo: La cuarta dimensión, que subraya el cambio histórico.
Finalmente, introduce el concepto de "capacidad hegemónica" (en sentido gramsciano), que es la habilidad de un proyecto político para articular alianzas, construir consenso y dirigir la sociedad, incluso cediendo en lo no esencial.
2. Estructura y Resumen por Capítulos
El libro recorre la historia argentina a través de momentos críticos que funcionan como "cortes transversales" para analizar las mutaciones del peronismo.
Introducción: ¿Por qué el peronismo parece incomprensible?
Plantea el "enigma" peronista y la frustración de intentar definiciones unívocas.
Establece el marco teórico: la necesidad de pensar en términos relacionales, heterogéneos e históricos.
Propone el análisis multi-dimensional y el concepto de capacidad hegemónica como herramientas clave.
Defiende una mirada antropológica que busca comprender (suspendiendo el juicio moral momentáneamente) antes de juzgar, para entender las emociones y racionalidades de los actores.
Presenta su propia perspectiva generacional (nacido en 1968), mostrando cómo su biografía (hijo de padres que pasaron del antiperonismo al peronismo) influye en su mirada.
Capítulo 1: El 17 de octubre de 1945 y la irrupción del peronismo
Objetivo: Desmitificar el 17 de octubre, estableciendo los hechos históricos más allá de las versiones míticas.
Metodología: Grimson reconstruye la jornada a modo de "crónica periodística" del 18 de octubre, basándose en diarios de la época y testimonios.
Conclusiones Clave:
La movilización no fue organizada por Perón ni por la CGT central, sino por una red de dirigentes sindicales de base y comités intersindicales que actuaron como una dirección alternativa.
La decisión del general Ávalos de no reprimir fue crucial para evitar una masacre y un posible estallido de violencia mayor.
Fue un acontecimiento con múltiples temporalidades y experiencias, no un hecho homogéneo.
Hipótesis contra-fáctica: Si Ávalos hubiera reprimido brutalmente, Argentina podría haber entrado en una guerra civil, como ocurrió en Colombia tras el asesinato de Gaitán. El 17 de octubre fue, en este sentido, una solución política que evitó la violencia a gran escala.
Capítulo 2: El 45: los orígenes del peronismo en una sociedad racista y clasista
Objetivo: Analizar las raíces culturales y simbólicas del conflicto peronismo-antiperonismo, centrándose en el racismo y clasismo de la sociedad argentina de la época.
Tesis Principal: El anti-peronismo fue una "convergencia perversa" de tres perspectivas. El antifascismo, la defensa de los privilegios patronales y la matriz civilización/barbarie de raigambre sarmientina (racista y europaizante).
Análisis de Categorías:
"Descamisados": Un término despectivo usado por la élite para estigmatizar a los manifestantes pobres y mal vestidos. El peronismo logró una operación de inversión simbólica, apropiándose del término y convirtiéndolo en un emblema de orgullo e identidad.
"Cabecitas negras": Una categoría racializante que buscaba homogeneizar a los seguidores de Perón como migrantes del interior, mestizos e "inferiores".
A diferencia de "descamisados", el peronismo oficial nunca invirtió este estigma. Grimson argumenta que esto se debió a que el imaginario de la "Argentina blanca" era demasiado poderoso y desafiar el racismo de frente habría sido contraproducente para la inclusión que buscaba el movimiento. El silencio sobre "cabecita negra" muestra los límites de la revolución simbólica peronista.
"Criollo" y "Argentino": El peronismo se apropió del criollismo como símbolo de lo auténticamente nacional, en oposición a lo extranjero y la oligarquía "pro-europea".
Heterogeneidad Obrera: Refuta el mito de Gino Germani de que el peronismo fue producto de una "nueva clase obrera" migrante y sin tradición política. Demuestra que la clase obrera era heterogénea, y la unificación política en torno a Perón se debió a la experiencia compartida del reconocimiento y el temor a perderlo, frente a una ofensiva patronal unificada.
Capítulo 3: 1956: apogeo y crisis de los antiperonismos
Objetivo: Analizar el anti-peronismo no como un mero reflejo del peronismo, sino como una configuración de sensibilidades con su propia historia y contradicciones.
Tesis: El anti-peronismo se nutre de una tradición previa, la matriz civilizatoria que busca extirpar la "barbarie". Con el golpe de 1955, este anti-peronismo triunfante muestra su verdadera cara. Es más violento y anti-democrático que el régimen que derrocó (proscripción, fusilamientos, bombardeos).
Heterogeneidad del Antiperonismo: Distingue varios anti-peronismos (el de Lonardi, que buscaba la reconciliación; el de Aramburu, que buscaba la extirpación; el de la izquierda liberal, etc.).
Crisis y Ruptura: Las acciones de la "Revolución Libertadora" (represión, proscripción, ajuste económico) generan una crisis en las filas antiperonistas.
Intelectuales como Sabato, Martínez Estrada o Gino Germani comienzan a distanciarse, al darse cuenta de que el gobierno de Aramburu no representa la democracia que decían buscar.
Surgen preguntas incómodas sobre el significado del peronismo para los sectores populares (la célebre anécdota de Sabato y las dos "indias" llorando).
Rasgos del anti-peronismo: Europeísmo, liberalismo jerárquico, emocionalidad (odio, miedo), binarismo y belicosidad.
Capítulo 4: Perón y los jóvenes Montoneros
Objetivo: Analizar el trágico choque entre el ala izquierda (Montoneros) y el ala ortodoxa del peronismo en la década del 70.
Eje del Análisis: La tensión entre la potencia política de Montoneros y su inviabilidad estratégica.
Momentos Clave:
Aramburu vs. Rucci: Contrasta los dos asesinatos. Aramburu era el "otro" absoluto, unificaba al peronismo. Rucci era un dirigente sindical peronista leal a Perón. Su asesinato marca el inicio de la guerra interna.
Ezeiza (20 de junio de 1973): Analiza la masacre no como una conspiración monolítica, sino como resultado de la paranoia de la derecha peronista (Osinde/López Rega) y el error político de Montoneros, que intentó "copar" un acto que estaba bajo control de sus adversarios, sin comprender que se recurriría a las armas.
Ruptura: Montoneros interpretaba a Perón a través de la "teoría del cerco" (estaba rodeado por la derecha). Perón, por su parte, veía a los Montoneros como "infiltrados" que amenazaban su proyecto de Pacto Social y orden. El choque fue inevitable.
Conclusión: Montoneros fue un fenómeno inevitable en su contexto, pero su proyecto era inviable. Su potencia (la ilusión de un Perón revolucionario) fue también su limitación. Perón, a su vez, sobreestimó su capacidad para disciplinar a la juventud. El resultado fue un "laberinto sin salida" que allanó el camino a la tragedia de 1976.
Capítulo 5: Perón y López Rega, el personaje maldito
Objetivo: Realizar una antropología del mal, comprendiendo el ascenso de López Rega más allá de la demonización fácil.
Metodología: A partir de un trabajo de campo en Paso de los Libres, Grimson reconstruye la red esotérica y política que formó a López Rega.
Hallazgos: López Rega no fue un mero "loco" o "brujo" improvisado. Se formó en la "Casa de Doña Victoria", un círculo rosacruz, y absorbió creencias esotéricas, umbandistas y nacionalistas. Su poder sobre Perón no fue solo político, sino también "terapéutico" (aliviaba sus dolores) y espiritual (prometió transferir el espíritu de Evita a Isabel).
El Debate sobre Perón: Grimson rechaza tanto la idea de un Perón completamente ajeno a la Triple A como la de un Perón que la creó deliberadamente. Plantea que Perón, exasperado por el fracaso de su proyecto de unidad, permitió y alentó una cuota de violencia ejemplificadora (la Triple A) creyendo que podía controlarla, pero la dinámica se le escapó de las manos.
Capítulo 6: El menemismo. El experimento neoliberal
Objetivo: Explicar cómo un gobierno peronista pudo aplicar el programa neoliberal más extremo, contradiciendo las banderas históricas del movimiento.
Las Cinco Condiciones Político-Culturales: No basta con el "voto cuota" o el clientelismo. Grimson identifica cinco factores clave:
1. Cercanía con la dictadura: Debilitamiento de la organización social y sindical.
2. Trauma de Malvinas: Deslegitimación de lo "nacional", asociado a la dictadura y la derrota.
3. Hiperinflación: Experiencia traumática que generó un "cortoplacismo" y un deseo de estabilidad a cualquier precio, convirtiendo la convertibilidad en un fetiche.
4. Caída del Muro de Berlín: Imposición del "discurso único" y el "fin de la historia", que hizo aparecer al neoliberalismo como inevitable.
5. Derrota de la movilización social: Las huelgas de telefónicos y ferroviarios fueron derrotadas, desalentando la resistencia.
Heterogeneidad: A pesar de Menem, el peronismo mantuvo una base heterogénea, con muchos militantes y dirigentes críticos del rumbo neoliberal, lo que demuestra la complejidad del movimiento.
Capítulo 7: Los orígenes del kirchnerismo
Objetivo: Analizar el surgimiento del kirchnerismo como respuesta a la crisis de 2001 y su relación con el peronismo.
"Los momentos y sus hombres": Rechaza el "biografismo" (explicar a Kirchner solo por su pasado) y aplica la máxima de Goffman, fueron las circunstancias (la crisis de 2001) las que hicieron posible al líder. Kirchner supo leer el contexto y conectar con las demandas de la sociedad.
Nuevos Fantasmas: La crisis de 2001 se suma a los fantasmas previos (dictadura, Malvinas, hiperinflación) como una experiencia configuradora. El kirchnerismo se construye en oposición a las consecuencias del neoliberalismo.
Piqueteros y Peronismo: Analiza la compleja relación entre los movimientos sociales post-2001 y la identidad peronista. En los barrios, había una "desafiliación" de las identidades partidarias, pero persistía una "cultura relacional" que facilitaba la intermediación política. Kirchner logró articular a muchos de estos movimientos (los "piqueteros K") a su proyecto.
Capítulo 8: El peronismo y el kirchnerismo en sus laberintos
Objetivo: Analizar las causas de la derrota del kirchnerismo en 2015, desde una perspectiva interna y cultural.
Crítica a las explicaciones exógenas: Rechaza las explicaciones simplistas que solo apelan a la caída de las commodities, la manipulación mediática o la derechización de las clases medias.
Errores Endógenos:
La ilusión de la re-reelección: La estrategia post 2011, centrada en la posible reforma constitucional, generó incertidumbre y alejó a aliados, debilitando la construcción de una sucesión.
Pérdida de la capacidad hegemónica: Tras el 54% de 2011, el gobierno se volvió más homogéneo y menos sensible a las heterogeneidades de su propio frente. La "grieta" se profundizó, y el gobierno se dirigió cada vez más a los "convencidos", perdiendo al tercio de votantes independientes (la gran vereda del medio).
Negación de la realidad: La manipulación de estadísticas (inflación, pobreza) y la negación de problemas reales (inseguridad, corrupción) generaron una brecha de credibilidad.
Incomprensión de las nuevas clases medias: El crecimiento económico generó nuevos sectores medios con nuevas demandas (consumo, ahorro, servicios de calidad) que el gobierno no supo interpretar, dejando que la oposición (Cambiemos) se apropiara del discurso del "cambio" y la "transparencia".
La "batalla cultural" mal entendida: Se confundió la disputa por el sentido común con la polarización identitaria. Se buscó convencer a los propios en lugar de disputar los sectores medios.
Conclusión General del Análisis
El libro de Grimson es un esfuerzo monumental por comprender el peronismo desde su complejidad, evitando tanto la demonización como la idealización.
Aportes Clave:
1. Desmontaje de mitos: Refuta la idea del peronismo como anomalía irracional y la versión simplista de sus orígenes (migrantes vs. viejos obreros).
2. Centralidad del antiperonismo: Demuestra que el peronismo es incomprensible sin analizar a su oponente, y que el antiperonismo tiene su propia historia y contradicciones internas.
3. Rol del racismo y el clasismo: Visibiliza el papel constitutivo del racismo y la jerarquización social en la política argentina, un tema a menudo silenciado.
4. Análisis de la "capacidad hegemónica": Ofrece una herramienta conceptual para evaluar los éxitos y fracasos de los distintos peronismos (clásico, setentista, menemista, kirchnerista), mostrando que su capacidad de articular heterogeneidades es la clave de su poder.
5. Mirada antropológica: Al poner el foco en las subjetividades, emociones y sentidos comunes de los actores (tanto peronistas como antiperonistas), enriquece el análisis político más allá de la economía o las estructuras de poder.
En definitiva, para Grimson, el peronismo es un prisma a través del cual se puede ver la complejidad de la Argentina. Sus conflictos de clase, sus tensiones culturales, sus heridas no resueltas y la persistente búsqueda de una comunidad política inclusiva, aunque siempre atravesada por la fractura y la heterogeneidad.
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