László Polgár (Budapest, Hungría, 1 de enero de 1947 – Zúrich, Suiza, 19 de septiembre de 2010) fue un destacado bajo de ópera húngaro, reconocido por su profunda voz, su refinada técnica vocal y su gran expresividad interpretativa.
Considerado uno de los mejores bajos europeos de su generación, dejó una huella significativa en los principales teatros líricos del continente.
Formación y primeros años
Polgár estudió canto en la prestigiosa Academia de Música Franz Liszt de Budapest entre 1967 y 1972, bajo la tutela de Éva Kutrucz. Posteriormente perfeccionó su técnica con dos grandes figuras del canto: el legendario barítono alemán Hans Hotter y el célebre bajo ruso Yevgueni Nesterenko. Su sólida formación académica fue clave para el desarrollo de una carrera que combinó profundidad artística con una cuidada disciplina técnica.
Su debut operístico tuvo lugar en 1971, en el papel de Ceprano en Rigoletto, obra de Giuseppe Verdi. A partir de entonces, fue incorporando a su repertorio otros personajes relevantes para la tesitura de bajo, como Osmin en El rapto en el serrallo, Sarastro en La flauta mágica, Leporello en Don Giovanni, Don Basilio en El barbero de Sevilla, y Gurnemanz en Parsifal, entre muchos otros.
Trayectoria internacional
La consagración internacional de Polgár llegó con su interpretación de Rodolfo en La sonnambula de Bellini en el Covent Garden de Londres, donde recibió elogios por su potencia vocal y su sensibilidad interpretativa. Este reconocimiento le abrió las puertas de los principales teatros europeos.
En 1983 fue incorporado al elenco estable de la Ópera Estatal de Viena. Poco después, en 1985, se convirtió en miembro regular de la Ópera Estatal de Baviera y de la Ópera de París, donde participó en numerosas producciones que consolidaron su prestigio. Su carrera también lo llevó a escenarios de gran renombre como la Ópera de Hamburgo y los festivales de Salzburgo y Aix-en-Provence.
Etapa en Zúrich y repertorio destacado
Entre 1992 y 2008, László Polgár fue una de las figuras principales del elenco de la Ópera de Zúrich, teatro en el que interpretó algunos de sus roles más memorables y trabajó junto a directores de orquesta y colegas de primer nivel internacional. Durante esta etapa se afianzó como una figura imprescindible en el repertorio operístico centroeuropeo.
Una de sus interpretaciones más aclamadas fue la del personaje principal en El castillo de Barba Azul de Béla Bartók, ópera en la que plasmó de forma magistral la complejidad psicológica y emocional del personaje. Esta obra la grabó con la dirección del maestro Pierre Boulez, y la interpretación sigue siendo considerada una referencia para dicho rol.
Legado y fallecimiento
László Polgár fue admirado tanto por su presencia escénica como por su voz oscura, profunda y flexible, capaz de adaptarse tanto a los grandes papeles del repertorio mozartiano como a las exigencias dramáticas de Wagner o el repertorio contemporáneo. Su legado perdura en numerosas grabaciones y en el recuerdo de quienes tuvieron la oportunidad de verlo en escena.
Falleció en Zúrich el 19 de septiembre de 2010, a los 63 años, dejando un importante legado en la historia de la ópera europea del siglo XX.

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